Uno de los elementos decorativos más antiguos en los que podemos pensar son las tinajas, vasijas, cántaros o ánforas. Seguramente las recordáis de la época romana en los libros de texto, pero son un elemento muy especial para decorar. Viaja al pasado y decora con tinajas.

Decorar con vasijas y tinajas

Decorar con vasijas y tinajas

Suelen utilizarse para decorar exteriores: en jardines, patios, terrazas. Las tinajas hechas normalmente de cerámica o barro -a veces al natural, a veces pintadas-, hacen muy buen equipo con la vegetación, ya sea con césped alrededor o con plantas o flores en su interior. Puedes elegir el tamaño en función de la ubicación, o dependiendo de si vas a usar una sola o un conjunto de ellas. Si tienes un jardín grande, puedes usar tinajas en distintos puntos del mismo e incluso añadirle algún punto de luz para dar un aspecto precioso por la noche. Si tienes un patio pequeño, prácticamente de luz, puedes centrar las tinajas.

Tinaja verde

Tinaja verde

También pueden usarse de interior. Seguro que alguna vez las habéis visto para guardar algunos alimentos como cebollas, castañas o incluso aceitunas en la cocina. Normalmente tratadas y pintadas de algún color. Aunque en interior también puede dársele un uso decorativo como jarrón. Puedes aprovechar las tinajas como centro de flores o florero para un ramo que te regalen. Puedes escoger tinajas pintadas en el color que más se adapte a tu estancia, e incluso puedes elegir entre algunas de ellas con motivos en relieves para darle un poco más de personalidad.

Ánfora natural

Ánfora natural

Las tinajas crearán un ambiente rústico al conjunto, así que su combinación con muebles de madera, cajas, mimbre, espartos, etc., es perfecta. Úsalas en el espacio que quieras, de exterior o interior como jarrón, te dejamos algunas opciones.