Recuerdo que hace tiempo, cuando supe en qué consistía el estilo shabby chic, lo primero que pensé fue: “anda, como el cabecero de la cama de mis padres”. Sí, era un cabecero de rejilla blanco, toda la estructura era de ese color. Con los años he comprobado lo mejor que posee este estilo: es atemporal. Quedándose en el pasado, pero añadiendo toques modernos, siempre consigue encajar con el ahora.

Seguro que en más de una ocasión retomaremos el asunto, pero esta vez nos queremos centrar en siete elementos básicos para conseguir una cocina shabby chic. No están todos los que son (os toca añadir vuestras aportaciones en los comentarios), pero son todos los que están, ¿o no? Ahí va nuestra selección, para convertir el corazón de tu casa en todo un mundo de elegancia descuidada:

1) ¿Tu cocina tiene luz natural? Si es así, adelante. No queremos decir que sin luz natural no sea posible transformar un espacio como la cocina al estilo shabby chic, pero esa iluminación cálida y acogedora que siempre proporciona la luz natural… vaya, es un factor importante.

cocina shabby-chic

2) El blanco es tu color. El blanco, mejor un blanco roto, o bien los tonos pastel ligeros. Sí, el shabby chic es un estilo dulce, por eso encajan estas pinceladas cromáticas más romanticonas.

3) Madera, cuenta con ella. En una isla, en un mueble, en la encimera, en los armarios, en un banquito… en cualquiera de estos lugares o en todos, pero con la madera debes contar. Y si tienes utensilios de cocina de madera, cucharas o demás, que se hagan notar también. Una madera que con pintura de tiza, por ejemplo, puede ofrecer ese aire de antaño que se busca.

madera shabby chic cocina

4) Motivos florales, esta es tu oportunidad. ¿Te gustan? Adelante, no pierdas la ocasión de introducir algún detalle floral, como estas encantadoras tacitas de la imagen. Recuerda que es un estilo cuyo origen está en las casas de campo inglesas, y ya sabemos de qué pie cojea Isabel…

shabby chic floral

5) ¿Por qué nunca muestran la nevera en las imágenes de cocinas shabby chic? Sí, generalizamos, hay fotos con neveras, pero la mayoría suelen ocultar este elemento. Imaginamos el porqué: los aparatos que encajan con este estilo suelen ser aparatos con aire vintage y, claro, es sencillo añadir una báscula, pero las neveras al viejo estilo son más complicadas de adquirir.

6) Tu mejor cristalería o cerámica, bien a la vista. Im-pres-cin-di-ble. No se trata de presumir, pero si tienes una vajilla que merece la pena mostrar, ¿por qué tenerla escondida? Nada, nada, a lucirla, como esta campana de cristal para pasteles que os presentamos en El Mercado de María. Por cierto, y esto ya es personalizar al estilo maría, desde aquí optaríamos por un toque de cerámica Sargadelos, para darle una personalidad más nuestra.

7) Algo especial: un mantel o un tapete de encaje. Cubre la mesa con algo así, y si tienes un jarrón de porcelana y puedes tener flores frescas a tu disposición (o en su defecto, para momentos especiales), estarás aportando a tu cocina esa necesaria sensación de hecho a mano.