Días festivos, vacaciones, viajes y sobre todo: visitas en casa. En esto, cuando me pongo práctica, me pongo práctica. Eso sí, ser práctico no está reñido con la decoración, el estilo, lo bonito… y por eso un sofá cama no tiene que ser feo por naturaleza.

Sofá cama

Sofá cama

Un sofá cama es uno de los elementos más prácticos y versátiles que se pueden tener en una casa. Ya sea un piso o apartamento pequeño, en el que haga la doble función de sofá y de cama cuando sea necesario, como en un sitio más grande en el que se tenga en una habitación de invitados-trabajo-juegos, y que permita tener doble apariencia según el uso que se le esté dando. En cualquier caso, se use como se use, se use cuando se use: se puede tener un sofá cama bonito. Y cómodo como sofá y como cama, desmontando otro de los mitos que hay alrededor de este mueble.

Sofa cama city

Sofa cama city

Cada vez los sofás cama se han ido haciendo más fáciles de abrir y cerrar -aún recuerdo esos movimientos que había que hacer simultáneamente entre varias personas para vencer estructuras y muelles y poder plegar una de estas camas, y ¡todos los días!-. También se han ido haciendo más cómodos y sobre todo: más estéticos. Ahora un sofá cama forma parte de la decoración de tu casa: pueden ser chaise-longe o más pequeños, abatibles o plegables y con texturas y acabados para todos los estilos. A veces incluso puede resultar imposible diferenciar cuál es un sofá cama y cuál no. Sea para invitados o para echar una cabezadita casual, poned un sofá cama en casa.