A mí este cambio de hora en el que te quitan una, me enfada mucho. Todos los años, me pille donde me pille. Esta vez estábamos cenando en casa de una amiga y he sido testigo de la desaparición de la hora en el reloj del móvil. Lo tenía encima de la mesa, lo miré cinco minutos antes de las dos, y luego, inesperadamente eran las tres y cuarto. Y lo acusas cuando llegas a casa más tarde de lo que deberías, pero lo acusas más a la mañana siguiente, cuando no te puedes levantar -y no es por haberte tomado un par de copas-. Cuando ya conseguí ponerme en marcha ayer, me dediqué a hacer lo que hacía de pequeña con mi abuelo: buscar todos los relojes de la casa e ir cambiándoles uno a uno. Y me di cuenta de algo terrible, casi todos los relojes que tenemos cambian solos, de forma automática. Como no quiero que se pierda ese pequeño ritual me he levantado esta mañana con una idea muy concreta: comprar un reloj de toda la vida para el cambio de hora.

Reloj rectangular de forja

Reloj rectangular de forja

 

Me he asomado al Mercado y he visto dos modelos que me encantan. Ahora solo tengo que decidir cuál y ya estoy lista para el próximo cambio de hora, que además, será del que nos deja dormir más el domingo.

Reloj metálico circular

Reloj metálico circular