Atención, este es un artículo solo para cuñados. Los consejos que a continuación ofrecemos (ya tenemos parte II) sirven, ante todo, para darse el pisto en la próxima comida familiar. Aunque también funcionan. Allá va, toma papel y lápiz… o mejor, subraya con tu ratón el consejo que prefieras y, magia, compártelo en Twitter o en Facebook:

Subraya y tuitea o comparte en FB aquello que te guste

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1) Eres de lambrusco… se te nota
Ah, pero te fastidia que pierda la fuerza de un día para otro una vez abierta la botella. Pues bien, recupera las burbujas perdidas dejando caer una o dos pasas en la botella. ¿Que no tienes pasas? Pues entonces…

2) Plátanos de Canarias, amarillos amarillos
Venga, te dejamos la frase hecha, recuérdala: “¿Sabías que los plátanos se conservan mejor si no los separas?“.

Sí, los plátanos de uno en uno.

Sí, los plátanos de uno en uno.

3) Arroz en tu salero
Esta te la sabes porque vas mucho al bar: pon arroz en tu salero para evitar que la sal se endurezca.

4) Esa laminica seca del queso
Cómo nos gusta escuchar ese diminutivo con acento maño. Pero al grano: unta un poquico de mantequilla o margarina en los lados cortados y olvídate de ese comienzo seco del queso. Por cierto, ¿has probado el delicioso queso de cabra con níspero que tenemos en El Mercado de María?

Delicios queso de cabra con nísperos a tan solo 5 euros la unidad.

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5) Esa última magdalena dura
¿Magdalenas duras? Rocialas con agua, colócalas en una bolsa de papel y mételas en el horno caliente de 5 a 10 segundos. Listo. Luego mójala, comienza a recordar y escribe En busca del tiempo perdido.

6) El brócoli sigue en la nevera (y fresco)
Cubre una repisa de tu frigo con rollo de papel y coloca las verduras. El papel absorberá el exceso de humedad y mantendrá tus verduras frescas más tiempo.

7) Zanahorias crujientes, como en el anuncio
Convierte esa zanahoria blandita en una crujiente metiéndola en un cuenco con agua helada, junto a una rodaja de patata. Suena raro, pero qué quieres, estos son consejos para cuñaos.

8) Nunca lo escuchaste y sin embargo… las hierbas también se congelan
Mantén la frescura hasta un mes almacenando racimos enteros de hierbas, lavados y sellados en bolsas de plástico, y puestos en el congelador. Cuando los necesites será más sencillo cortarlos y en cuanto lleguen a la sartén caliente se descongelarán.

9) ¿Demasiado sabrosona?
La sopa está salada. No, no te lo dice Mafalda, sino ese sorbo caliente que pruebas y te quema la lengua. Bien, añade trozos de manzana para absorber la sal. Cocina a fuego lento durante diez minutos y retira los trozos. Si aún sigue salada, espolvorea azúcar. Si no funciona, un chorrito de vinagre de sidra de manzana. Y si tampoco, entonces, ¡échanos la culpa!

En nuestro boletín desvelaremos el libro capital que nos ha servido para ejercer de guía… ¿No ves ese desplegable donde apuntarte en el margen inferior derecha? ¡Vamos, apúntate!

¿En qué estará pensando Mafalda? ¿Y tú? Ah, pues déjanos tu comentario

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