Como sabéis, Pantone ha elegido el marsala como el color de 2015. Una elección para la cual sondean desde las tendencias en el mundo de la moda, hasta los rodajes de cine y series en marcha, los destinos turísticos populares, o la producción industrial en distintos campos. Todo ello para conocer qué color vivirá su año dorado.

marsala y otros colores

Marsala, el color del año en 2015

Y como cualquier tono posee unas características, Leatrice Eiseman, directora ejecutiva de Pantone Color Institute, destaca la elegancia, la confianza y estabilidad que traslada este color, que toma su nombre del vino producido en la región que rodea a la ciudad siciliana de Marsala.

Estos días se escribe mucho sobre la aplicación concreta de este color en los hogares, pero, más allá de ello, queremos centrarnos en las tendencias decorativas que potencia esta elección del marsala. Unas tendencias que pueden servirnos para guiarnos durante 2015 a la hora de escoger nuevos elementos para decorar. Por eso, en El Mercado de María destacamos estos conceptos asociados al ya mencionado color del año:

APUESTA POR LO ACOGEDOR
Sin duda, uno de los aspectos que más se ha destacado del marsala es la calidez que desprende. Por eso, frente a ciertas corrientes donde prevalece la apuesta por el toque industrial, más frío, esta elección aboga por una vuelta a los colores con cuerpo, eso que “hacen hogar”, y que aportan un elemento unificador a los espacios interiores.

PRESENCIA DE LO TEXTIL
En sintonía con lo anterior, con ese toque hogareño que proporciona, y gracias también a su buen encaje en superficies texturizadas, el marsala se considera una opción ideal para alfombras y muebles tapizados. ¿Veremos tras este impulso una mayor presencia de alfombras, telas decorativas, multiplicación de cojines y otras fuentes de decoración textil en las composiciones del año que viene?

textil y marsala

Aplicación del marsala en textiles

VINO Y DECORACIÓN
Si algo posee este color es un fuerte apego a la tierra, a lo natural, y a los valores que desprende un producto como el vino, al que tan ligado está. Por eso, no sería extraño encontrar un retorno de elementos que propicien su visibilidad, comenzando por los muebles de vino específicos para este imprescindible producto. Porque sí, al igual que los libros, el vino aporta a cualquier ambiente la sensación de vida, de hogar. ¿Por qué no potenciar, por tanto, su visibilidad?

Mueble de vino aparador Tobias, una de las joyas de El Mercado de María

Mueble de vino aparador Tobias, una de las joyas de El Mercado de María

PATRONES FLORALES Y VUELTA A LO TERROSO
Uno de los criterios que ha merecido la atención de Pantone a la hora de escoger el marsala como el color del año ha sido cómo este tono será especialmente importante en la creación de bandas y patrones florales para manteles, vajilla y ropa de cama. En efecto, en la línea de los otros tres apuntes, esta revelación no hace sino poner el foco en el aporte más clásico, más vinculado a la tradición, que potenciará la presencia más visible de un color como el marsala. Por eso, desde los patrones y estampados más volcados en la naturaleza, hasta las tonalidades más cercanas a lo terroso, vivirán un año destacado en su aplicación en complementos de hogar y objetos decorativos.

En resumen, la elección del marsala entronca con una tendencia de retorno a lo hogareño, en una línea más elegante y vinculada con lo natural, que tiene como ejes vertebradores lo textil, los patrones florales, el auge del vino como presencia decorativa y la sobriedad de los diseños, incluso en elementos relacionados con lo tecnológico.