A veces me gusta cocinar por formas, jugar con el tipo de corte de los ingredientes para conseguir que todo tenga formas similares. En este caso, se me ocurrió hacer unos tallarines con calabacín. Me encanta cortar el calabacín con el pela verduras, salen tiras largas muy parecidas a la forma de los tallarines -más anchas-, pero que hacen un paralelismo muy divertido con la pasta. Os propongo un ratito de entretenimiento en el corte, y hacer unos tallarines dobles de pasta y calabacín.

INGREDIENTES

Tallarines con calabacín

Tallarines con calabacín

ELABORACIÓN:

Es muy sencilla, la pasta es de los primeros platos que aprendemos a hacer -incluso en casa de nuestros padres-, el secreto es tener paciencia para hacer el corte del calabacín.

Ponemos la pasta a hervir en agua con sal y un chorreoncito de aceite y cuando esté lista, se añade la pasta.  Mientras esperamos a que se haga, se lavan, pelan y cortan los calabacines. Se puede quitar la piel del calabacín o simplemente hacer un corte por la mitad y empezar a hacer lascas desde el centro hasta la piel. Una vez cortados, se refríen en una sartén con un poquito de mantequilla. Cuidado porque al ser finitos se pueden pegar o quemar fácilmente. Podéis salpimentarlo al gusto. Se puede refreir con un poquito de cebolla -que se puede cortar alargada por seguir con las formas-.

Posteriormente ya es cuestión de mezclar bien y emplatar bonito. Una propuesta que os lanzo es añadir una salsa de queso Stilton.