Lo he dicho muchas veces, en verano podría alimentarme de sandía. Me viene el recuerdo de cuando era pequeño, comer sandía en bañador y que me llegase el jugo hasta los codos, y eso era felicidad. Como la sandía es la fruta que más compro –alguna vez me he planteado incluso llevarla rodando a casa de lo grande que era-, me puse a pensar en más usos que le puedo dar. Se me ocurrió hacer sorbete o granizado de sandía, pero con cava.

INGREDIENTES

  • Sandía
  • Melocotón (opcional)
  • Azúcar
  • Cava
  • Hojas de menta
  • Hielo (para el granizado)

 

Sorbete de sandía y cava

Sorbete de sandía y cava

ELABORACIÓN (decisión entre sorbete y granizado al final)

Lo importante es hacerse con una buena batidora y dependiendo de si queremos acabado sorbete o acabado granizado, triturar más o menos los ingredientes. La sandía la corto en daditos pequeños –todo lo que pueda ayudar a la batidora, lo hago-, si se le quiere añadir otras frutas como el melocotón, por ejemplo, este es el momento. Se bate todo con un poco de azúcar, no os paséis, id parando y probando, y se le añade un buen cava a la mezcla. Ni que decir tiene que la sandía debe estar limpita y sin pepitas.

Ahora viene el paso de definir qué queréis tomar. Si es sorbete, debéis congelar la mezcla e ir sacándola cada media hora y moviéndola. El proceso debe ser de unas tres horas o bien del tiempo que veáis que ya tiene buena pinta. Una hojita de menta encima le irá perfecto. Si os decantáis por granizado, podéis añadir cubitos de hielo a la batidora y seguir un poco hasta que os de la pinta de granizado. Si el hielo lo compráis ya picado, menos trabajo para la batidora. Una copa alta o un vaso bonito y a disfrutar del postre y/o merienda y/o sandía a cualquier hora.