Hay dos cosas que me encantan en decoración: los objetos fuera de escala y los objetos fuera de lugar. Dentro de estos últimos estarían objetos que no están cumpliendo exactamente su función, pero que cumplen la decorativa y es muy original, además. En este caso os quiero hablar de decorar con puertas. Puertas que no llevan a ningún lado pero quedan preciosas.

Puerta decorativa de madera con espejo

Puerta decorativa de madera con espejo

Seguro que habréis estado en algún restaurante o bar de copas donde las usan colgadas en la pared y dan un ambiente muy original. También es posible usarlas en casa. Se pueden usar como biombos, como mesas, etc., pero es cierto que en la pared, colocada como si nada, da un ambiente muy especial y un aire vintage muy conseguido.

Puerta con espejo

Puerta con espejo

Pueden ser completamente opacas, de una madera sin tratar o de un color llamativo, de forma que se convierte en un espacio especial de la casa. Puede tener cuarterones de vidrio y conservarlos, o en su lugar colocar pequeños objetos decorativo a modo de mini estantes. Incluso puede tener un espejo en lugar de cuarterones grandes y que la puerta funcione a modo de marco gigante para ese espejo que crea un juego de profundidades muy interesante y no es un espejo al uso al que estamos acostumbrados.

Puerta decorativa

Puerta decorativa

Si te gusta el misterio, una puerta apoyada en la pared te deja en el aire la posibilidad de que se habrá un hueco imaginario detrás que lleve a alguna parte, si simplemente te gusta, como a mí, cambiar la función y descolocar los objetos para crear un foco de atención, pon una puerta que no lleve a ninguna parte en tu salón.