Llegan los días claves del año, esos en los que comes todo lo que has intentado no comer el resto del año, en los que haces balance y sobre todo: en los que haces una lista de nuevos propósitos para el año que llega. Y no vale solo con aprender idiomas, llamar más a los amigos o ahorrar un poco más. Aquí os dejamos algunos que añadir a vuestra lista: propósitos de año nuevo en decoración.

Definir por fin un estilo. Sí, seguramente has definido ya un estilo, tu casa tendrá un estilo obviamente. Pero siempre tienes en la cabeza el pensamiento de dar ese salto que no te atreves: pasar al estilo nórdico, convertirlo todo en vintage, hacerte más minimalista. Sin duda, enero es un buen momento. Por ejemplo, para el salón, compra tres o cuatro muebles fundamentales en ese estilo: sofá, una mesa grande y un aparador o vitrina. Posiblemente muchos de los muebles que tienes ya pueden mimetizarse con estos y formar un conjunto del estilo buscado.

Mesa de comedor de madera y fibra de vidrio

Mesa de comedor de madera y fibra de vidrio

Echarle un rato al dormitorio. Es la estancia de la casa que menos enseñamos quizás -creo que hasta el baño tiene más visitas-. Muchas veces por esta razón y por decir “si solo es para unas cuantas horas al día”, no le prestamos la atención, dedicación o cariño que se merece. Que no pase de 2016 el cambiar por fin el cabecero, en pasarte a otro estilo de edredones o el poner ese tocador que siempre has querido en el rinconcito.

Nórdico

Nórdico

Trabajar menos pero mejor. Trabajar menos siempre es un propósito de año nuevo que no sé vosotros, pero yo no cumplo nunca. Este año le pongo la coletilla “pero mejor”, porque si no consigo trabajar menos, al menos que sea mejor, más cómoda, más en lo que me gusta, con mi propio ambiente, mi propio espacio. Sí, me refiero a hacerte el pequeño rinconcito de trabajo menos hostil, que ya que tienes que trabajar, sea la mesa perfecta, la silla cómoda con un diseño chulísimo, con un par de cuadros  y una planta a la que hablarle.

Escritorio rústico

Escritorio rústico

 

Como veis, los propósitos que os propongo no son demasiado complicados. Y además, todo es por nuestro bien, ya me entendéis, para mejorar nuestra calidad de vida y sobre todo, para vivir más contentos y motivados. ¿Os animáis?