Ya sabéis que me encanta cocinar, que lo disfruto mucho. Pero también sabréis -después de todo este tiempo compartiendo recetas y experiencias-, que hay días que me levanto con menos un poquito más perezosa… La cosa es que no por eso bajo mis estándares: quiero comer bien a pesar de todo. Esta semana ha sido una semana loca de trabajo, así que he recurrido a productos del Mercado con mucha calidad, sanos y tan ricos como si los preparase yo. Esta semana he hecho un pollo al curry rapidito, muy amarillo y sabroso.

INGREDIENTES (fue para dos personas a las que les gusta mucho, esto es: bien serviditas)

Pechuga de pollo (aproximadamente calculo que serían unos 300 o 350 gramos)
Salsa de curry amarillo y leche de coco
Arroz jazmín (16 puñaditos, es mi medida)
Perejil
Aceite, sal

Receta de pollo al curry con arroz

Receta de pollo al curry con arroz

ELABORACIÓN (importante acordarse la noche antes de descongelar el pollo, en caso de tenerlo congelado. Sé a qué me refiero).

Descongelé la noche antes unas pechugas de pollo que fui troceando en cubitos medianos mientras ponía a cocer un arroz con un poquito de sal y aceite. Y es que en mi casa no hay curry sin arroz, en concreto el otro día: un arroz jazmín. Este arroz también se llama tailandés, ya que es muy característico de allí. Es de grano largo y tiene un aroma procedente de la flor que le da nombre. Tiene la particularidad de que hay que lavarlo y enjuagarlo antes de cocerlo para que vaya soltando almidón.

Sale el pollo y piqué cebolla muy pequeñita. La doré en la sartén y fui salteando las pechugas. Cuando ya estaban todos dorados, vertí la salsa de curry amarillo con leche de coco, bajé un poco el fuego y fui removiendo para que se mezclase todo muy bien. Poquito tiempo y retiré.

Una vez listo el arroz, lo serví en un cuenco y por encima le eché el pollo con curry, como en los restaurantes tailandeses. Un placer visual, sabrosísimo y en muy pocos minutos.