Reconozco que soy el tonto del arroz. Y hasta hace poco un purista. Pero ahora soy capaz de cocinarlo y sobre todo de comerlo de muchos modos. Dadas las altas temperaturas, me decanto por una ensalada de arroz con atún, rúcula, aceitunas, tomatitos cherry y una vinagreta para ligarlo todo. Las tres F de la dieta veraniega: fácil, fresca y frugal.

INGREDIENTES:

Ensalada de arroz fresca, fácil y frugal

Ensalada de arroz fresca, fácil y frugal

ELABORACIÓN:

Se pone agua a hervir y cuando ya esté listo, se añade el arroz con un poquito de aceite. Aunque se escurre y se enjuaga bien en agua fría, me gusta hacerlo con un poquito de tiempo para que de tiempo a enfriarse un poco y cumplir con una de mis F.

Comprobaréis que la F de fácil se la lleva la elaboración una vez frío el arroz. Se trata ir preparando y añadiendo ingredientes: lavar la rúcula y los tomatitos, partirlos en dos o cuatro, escurrir las aceitunas y laminarlas o añadirlas enteras. El último toque es el atún. Podéis desmenuzardo o como a mí me gusta más, añadirlo en bloques grandotes que además da una estética muy bonita.

Por último el aliño. Yo soy muy minimalista y un poco de sal y aceite ya me hace feliz, pero podéis añadirle una buena vinagreta que preparéis… o los más osados, una salsa a partir de una mostaza con sabor.

La F de frugal, lo notaréis al ratito de comérosla, que igual no os pide siesta ;).