Cuando era pequeña era muy fan de Mecano. Forraba las carpetas, me sabía todas las letras, tenía los discos e incluso quería que me compraran el coche que salía en su anuncio -no tenía todavía edad de conducir ni de lejos, claro-. Tengo algunas canciones favoritas, no necesariamente las más conocidas, y que realmente no entendía demasiado… Una de ellas es las cosas pares. Y diréis que qué tiene esto que ver con lo que os voy a contar… pues veréis: creo que hay una regla no escrita en decoración sobre las cosas pares.

Composición de dos jarrones

Composición de dos jarrones

Si os fijáis, los elementos decorativos suelen ir de dos en dos. Bien del mismo tamaño y color, creando una composición simétrica o paralela; bien de tamaños distintos juntos, creando un efecto de escalera o incluso de “muñeca Matrioska”; bien colores distintos haciendo creando un gradiente de gamas cromáticas -o para los más arriesgados, contraste de colores completamente opuestos-. No me toméis por loca, fijaos bien y veréis que tiene sentido.

Elementos decorativos pares

Elementos decorativos pares de distintos tamaños

La composición es importantísima en decoración, nada debe ser casualidad, el mínimo detalle influye en la visión de conjunto, y la cuestión de las cosas pares crea un estado de equilibrio y orden que viene bien a nuestros espacios.

Dos lámparas simétricas

Dos lámparas simétricas

Os dejo por aquí algunos ejemplos de lo que os digo, una propuesta de objetos decorativos para que probéis y además, la canción de Mecano en cuestión en nuestra lista de Spotify, para que tengáis la experiencia completa.”Después me voy fijando más en los detalles, los ojos y los labios y las cosas pares”, qué grandes, Mecano forever.