Jamón y champán. Una combinación perfecta. Y qué jamón, Ibérico de verdad; y qué champán, siempre Grande cru. Productos de calidad, difíciles de encontrar en la calle pero que en El Mercado de María puedes comprar gracias a una tienda como Sohm y Bellver.

champán, siempre Grande cru

¿Y por qué son diferentes los productos de Sohm y Bellver? Porque son especialistas en ellos, conocen bien de lo que hablan, saben lo que venden y dónde encontrarlo: entre sellos de calidad, aquellos avalados por la tradición familiar y que pertenecen a pequeños productores. Por eso en su escaparate encontraréis champán de alta calidad, con las características propias del trato artesanal, como ese tiempo de fermentación hasta tres o cuatro veces mayor que el de otras marcas, quizás más conocidas, pero sin duda no tan especiales. O ese jamón, ibérico de bellota, curado con los tiempos que requiere su altura, entre 48 y 54 meses.

Nos gustan las tiendas así. Tiendas gourmet que acerquen al público que lo demande la oportunidad de adquirir productos exclusivos. Exclusivos por su gran calidad y por lo complicado de hallarlos en el mercado nacional. En definitiva, manjares (cuánto nos gusta esa palabra) y, además, a precios competitivos en el mercado (cuánto nos gusta esa expresión).

Qué mejor comienzo para esta sección gastronómica del blog que brindar con champán, y qué gran oportunidad, a lo largo de nuestro recorrido, el descubrir los secretos de esta bebida, como la importancia de su color para conocer su origen, o el tipo de burbuja y la cantidad de ellas para identificar la calidad del mismo.

Pues eso, acerquemos nuestras copas y brindemos, tchin-tchin. Y nunca mejor dicho, porque el significado de esta expresión, al menos en la versión de su origen que más nos gusta, tiene que ver con la confianza. La confianza que suponía chocar las copas, allá por la Edad Media, entres dos bebedores. Al chocar ambos recipientes lo importante era que salpicara la bebida de una copa a otra, para así demostrar que nadie intentaba alterar el contenido de aquello que bebían…

Sí, la confianza que nos inspiran nuestros vendedores (¿quieres ser uno de ellos?) y que nos gustaría trasladaros a todos vosotros, visitantes de El Mercado de María. ¿Comenzamos la aventura?