Empieza el calor y, aunque ha avisado ya en varias ocasiones, para mí es siempre como la primera vez: me coge por sorpresa. El otro día me dio un arrebato e hice el primer gazpacho experimental del año. El gazpacho es un básico en la alimentación, pero no soy nada conservadora, así que cada año pruebo una modalidad nueva. Esta vez tocó un gazpacho de melón para combatir el casi verano.

Como todos los gazpachos consiste en dos pasos importantes: elegir muy bien la verdura o fruta -que sea de calidad y sabrosa-, y aliñar al gusto de cada uno. Para los dos pasos me venían que ni pintado el melón y el aceite de oliva que compro en el Mercado.

INGREDIENTES (dependiendo los vasos que seas capaz de tomarte):

Gazpacho-de-melón

ELABORACIÓN (fácil y rápido… limpio, depende de la batidora):

Lavé bien la fruta y el pimiento y le quité todas las semillas. Ya con la manzana y el melón pelados, lo partí todo en trozos pequeños, que mi batidora es muy sensible y le añadí el agua. Id viendo la cantidad de agua según si os gusta beberlo o tomarlo a cucharada sopera. Lo batí.

Le añadí aceite, como tres cucharadas soperas, vinagre -según lo fuerte que lo queráis-, sal y pimienta al gusto. Ya el secreto del éxito es probarlo tantas veces que sea necesario hasta dar con el punto.

Para servirlo, se le puede trocear un par de lonchitas de jamón del bueno de verdad, y ya es el vicio completo. Disfrutadlo fresquito.