El viernes por la noche estaba sola en casa, el avión de Rafa llegaba el sábado temprano, y cuando le puse el pijama a los niños -y me lo puse yo también-, no pensaba hacer mucho más que cenar de restos y ver capítulos atrasados de series en el sofá… Pero llamaron a la puerta y era Lucía, con una caja de cervezas. Rápidamente me imaginé a mi madre diciéndome que “a las visitas no se le ponen restos”, así que abrí la alacena mágica y salvé la noche con una ensaladilla exprés improvisada.

Tenía un montón de cosas sin probar todavía del último pedido del Mercado, así que nos pusimos creativas… lo peor: nos enganchamos a Anatomía de Grey temporada 11, qué culebrón.

INGREDIENTES (básicos de una casa con niños y un poco de gourmet comprado online)

ELABORACIÓN (más que rápida, express, que teníamos muchas ganas de sofá)

Puse las patatas y los huevos a cocer -en toda casa con niños hay patatas y huevos- mientras buscábamos qué más echarle en la alacena. Una vez cocidas y peladas las patatas, las partí pequeñas, sin mucho miramiento, casi machacadas -me gusta la textura de la ensaladilla así-, y las aliñé con aceite, vinagre y sal. Sin pasarme con el aceite que luego le añadiría atún.

Pelé y piqué los huevos muy pequeños y junto con las aceitunas laminadas y el atún, los mezclé en la fuente con las patatas y añadí mayonesa. Añadí en varias veces, no todo de una vez. Así iba removiendo bien entre una y otra vez y se mezclaba todo bien. Cuando lo hagáis, podéis reservar algo de huevo para rallarlo por encima, que queda muy primaveral.

Tapa de ensaladilla express improvisada

Ensaladilla exprés improvisada

ADEMÁS:

Si la amiga con la que cenáis es muy de hacerle fotos para Instagram a la ensaladilla, os recomiendo la tapa marinera, típica de Murcia. Va sobre rosquillas o canastillas -en mi caso unos crackers con cebollino fantásticos que tenía abiertos-, un par de cucharadas de ensaladilla encima y como colofón una anchoa en aceite de oliva. Riquísima y muy fotogénica.