Llega septiembre y a mí el cuerpo me pide cambios. Cambios grandes o pequeños, pero algo para empezar el “curso” con buen pie. Este año se me ha ocurrido empezar por elegir un color. Un color predominante en la casa: desde pintar alguna habitación, o simplemente alguna pared, hasta añadir algunos elementos de ese color estratégicamente integrados con el resto de mobiliario. Elegir un color para empezar septiembre.

Tonos azules

Tonos azules

Yo elegiría un color llamativo, algún turquesa, un magenta o incluso si eres valiente, un dorado, y lo haría temático. Puedes escoger algunos muebles vintage con los dos primeros colores, o algo más étnico para el tercero. Intégralos con el resto de mobiliario blanco o de madera clarita, de forma que conseguirás un efecto impacto en tus espacios.

Sofá california azul

Sofá california azul

También puedes añadir este color en otros elementos decorativos, ya sean jarrones, cuadros o incluso en textiles. De este modo, en lugar de poner un solo color en el espacio, puedes poner varios repartidos en distintas zonas y, en lugar de crear ese efecto impactante y que se dirija la mirada hacia un solo sitio de tu estancia, puedes repartir puntos de atención y crear distintos efectos y ambientes.

Silla Tólix amarilla

Silla Tólix amarilla

Sea como sea, te recomendamos dos cosas: primera, que te animes a cambiar de color con la vuelta de verano (prepara tu casa para disfrutarla en otoño e invierno) y segundo, que seas osado y escojas un color llamativo, luminoso, brillante o impactante.