Como no podía ser de otro modo, hoy os voy a hablar de comida. He estado de fin de semana en Alemania y tengo que confesar que he comido por encima de mis posibilidades… pero iba a estar solo cuatro días, así que no me he echado atrás. Desde por la mañana hasta por la noche, adaptándome al ritmo y cantidades alemanas y pensando siempre en la siguiente. Y lo cierto es que, haciendo caso a los ancestros, sólo puedo decir que el desayuno es la comida más importante del día: ¡Viva el brunch!

Un brunch es un desayuno-almuerzo de campeones. La palabra viene de mezclar BREAKFAST (desayuno) y LUNCH (almuerzo). Tiene origen inglés, se suele practicar especialmente en Europa y Estados Unidos, y no es más que un desayuno un poco tardío o una comida un poco adelantada con grandes dosis de proteínas e hidratos. Se estilaba los domingos, que uno se levanta más tarde y que suele tener que recomponerse de la fiesta o resaca del día anterior. Es cierto que hace unos años, en España sólo se podía encontrar en pubs irlandeses, hoteles, etc., pero lo cierto es que se están volviendo a poner de moda. En Alemania era tan normal que lo he hecho sábado y domingo. El primero de ellos a la carta y el segundo, tipo buffet, con pulserita en la muñeca y todo (como si fuese un todo incluido en una playa paradisiaca). He tomado tortitas, huevos revueltos, pan de todo tipo, embutidos (con selección de quesos incluída), ensaladas de algas y de aguacate y fresa, cafés varios, frutas de todo tipo con yogur, y otras muchas que casi ni recuerdo.

He pensado que para el domingo que viene voy a organizar uno en casa. Si hace buen día igual puede ser brunch con vistas en la terraza. He entrado en el Mercado y esto es lo que voy a poner: varios tipos de tostaditas (cerezas y almendras, arándanos y pasas y tomate y chili para los más valientes) con algunos patés para untar (cabrales y queso manchego), algunos quesos para ir abriendo boca (queso de cabra con níspero, curado en aceite) y una selección mermeladas.

Pack de seis mermeladas idóneas para un buen brunch

Pack de seis mermeladas

Por seguir con la degustación de embutidos: una buena paleta ibérica (esto sí que lo he echado de menos en los brunch alemanes), salchichón con buen color y un lomito.

Cesta de cava y confitería selecta perfecta para un brunch

Cesta de cava y confitería selecta

Cuando andemos bien de proteinas e hidratos, pasaremos a los dulces, ensaladas y frutas. Algunas galletas, gofres de mantequilla y mucho chocolate; nísperos en almíbar, melón, yogur  y ensalada de algas (esto se lo copio directamente al brunch que hice el domingo). Para beber, además del café,  infusión o cerveza si alguien se anima (en Alemania lo hacían), habrá cava y champán, el éxito de este brunch está asegurado.

Tarro gourmet de nísperos en almíbar para hacer un bruch

Tarro gourmet de nísperos en almíbar

Terminada la compra online, vuelvo a tener hambre. Y es que hoy he vuelto de golpe a la media tostada y esto no es lo mismo. ¡Larga vida al brunch!