Empezaré este artículo reconociendo públicamente que durante un tiempo, los biombos no me gustaban en absoluto. Lo tenía asociados a mil ideas negativas: división de espacios torpe, a estilos recargados que no eras capaz ni de integrar en una estancia, ni de hacerlo resaltar -quizás  porque resaltaba demasiado-, o incluso asociados a restaurantes chinos con geishas y paraguas. La cuestión es que con el tiempo, mis gustos, mis necesidades y sobre todo los biombos han ido cambiando. Un biombo se ha convertido en un elemento decorativo y funcional que aporta soluciones tanto en espacios pequeños, como en espacios grandes. El biombo vuelve a estar de moda como elemento funcional, pero además: bonito.

Biombo de madera con estampado de biblioteca

Biombo de madera con estampado de biblioteca

En espacios pequeños, los biombos pueden ayudar a hacer particiones sin necesidad de hacer un tabique, lo cual implica no quitar luz al espacio que se quede sin ventana y además, no es una solución para siempre -o hasta que se tire de nuevo el tabique-. En espacios un poco más grandes, permite crear pequeños recintos más privados como un vestidor, o separar en dos ambientes un baño más grande, etc. Esta última opción es muy interesante en espacios tipo loft que tanto nos gusta vivir actualmente.

Biombo geométrico en metal y vidrio

Biombo geométrico en metal y vidrio

Los biombos pueden ser de muchos materiales y acabados. Los hay desde palets, vidrio, metálicos, de madera, con ilustraciones, de bambú, ramas o los clásicos de tela. Escoge bien qué biombo va en cada uno de tus espacios como si fuera un objeto decorativo más, ten en cuenta que posiblemente no pase desapercibido. Debe integrarse en tu estancia o en tus estancias, si quieres utilizarlo como un objeto efímero. Te dejamos algunas sugerencias de biombos.