Últimamente me he reencontrado con varios amigos y me han repetido la frase: “Cualquier día lo dejo todo y me voy al campo”. Uno de ellos, incluso tenía una chapa con este lema. Y no es que quieran plantar tomates por lo idílico de la cuestión, o tener una bañera con patas metálicas exenta en medio de la habitación -tipo peli del oeste, o rollo los Puentes de Madison-, es que están un poquito hartos de la situación actual, necesitan un cambio. Un cambio a la sencillez, a la simplicidad, a respirar aire puro-literal y no tan literalmente-. A raíz de eso me lo he planteado, ¿qué haría yo en el campo? ¿me gustaría?Y la respuesta es sí, me gustaría, pero claro, me viene rápidamente a la cabeza la pregunta de ¿cómo decoraría? Mi conclusión: déjalo todo, vete al campo y decora con estilo country. Si no te decides, trae el estilo country a casa.

Aparador estilo country

Aparador estilo country

Y es que el estilo country se me antoja como un rústico un poco modernizado, híbrido casi, con algunos tintes nórdicos, chics. Un predominio de la madera, de los colores cálidos, pero con un sitio muy especial para blancos, beis, pequeños estampados tímidos.

Cómoda country

Cómoda country

Hay algo muy característico en los muebles de este estilo y es su acabado en tablas de madera. Ya sean pintadas en tonos blancos o madera, recuerdan a las tablillas del suelo o incluso a las paredes forradas con este mismo acabado, que también es una gran idea. En las cocinas country puedes escoger un menaje con elementos en níquel o cobre, y puedes reutilizar aquellas tazas con estampados, o esos vasos de vidrio gordo de color. Este estilo de muebles se puede complementar, además, muy bien con lámparas, textiles y baúles.