Cada casa es un mundo, cada persona que la habita también lo es. Y hay una pieza de mobiliario que también varía mucho según el sitio donde lo pongas y el uso que le des. Cada persona usa un aparador para algo distinto. Cada aparador es un mundo.

Aparador madera

Aparador madera

El concepto de aparador es muy flexible bajo mi punto de vista. Hay quien lo usa en el salón, hay quien lo usa en la entrada de casa o incluso quien lo usa en una habitación o estudio. Y es que lo bueno de este mueble es que admite infinitos tipos de uso. Puedes utilizarlo para guardar menaje, para guardar vino o alimentos no perecederos, o incluso para guardar documentación. En muchos casos, es tan versátil que también se convierte en ese sitio de la casa donde se guarda lo que no se guarda en otros sitios.

Aparador madera blanco velado

Aparador madera blanco velado

En cuanto a sus materiales, existen infinidad de opciones. Es cierto que algunos materiales permiten más combinación de cajones y puertas, como la madera, y otros algo menos y la idea es que sean más diáfanos, como los de estructura metálica. Siempre puede escogerse acorde con la decoración que se tenga en el resto de la casa, clásico, vintage, etc., o bien ya que es un elemento único en la casa, hacer que tenga un estilo único.

Aparador gris con estantes para vino

Aparador gris con estantes para vino

La distribución de puertas, cajones, baldas, más o menos visto, etc., será a gusto del consumidor y de sus costumbres y dónde le guste almacenar sus cosas. También puede ser alto y estrecho o más bien bajito y alargado, todo depende del espacio que tengas o que quieras ocupar. Sí que es cierto que un aparador que alterne espacios cerrados y abiertos, da una idea de más dinamismo y es perfecto para espacios más pequeños, ya que no satura de espacio cerrado. También es una buena idea que tenga espacio de botellero si lo queremos usar para almacenar el vino y así, queda visible y muy elegante. Sea como sea, elige el que se adapte a ti, te dejamos algunas ideas.