Cuando era pequeña asociaba el arroz con comida de domingo. Mi padre hacía un arroz enorme -normalmente paella-, con mil ingredientes y durante buena parte de la mañana. Muy elaborado. Después de unos cuantos años ya cocinando yo, me he reconciliado con el arroz, pero no sólo le he perdido la pereza, sino que me he dado cuenta de que es un plato muy práctico, relativamente rápido y que sirve para reutilizar y re-aprovechar lo que te ha ido sobrando de toda la semana. Supongo que por eso es comida de domingo. El otro día probé a hacer arroz con algas. Os cuento.

Vi en el Mercado unas algas deshidratadas. Soy muy fan de las algas desde hace unos años gracias a los japoneses, pero nunca las había cocinado. La gracia de estas deshidratadas es que hay que echarlas en agua previamente para que crezcan y parezcan algas de toda la vida.

INGREDIENTES (para los cuatro, dos de ellos niños a los que les encantó encontrarse el plato lleno de algas).

ELABORACIÓN (muy rápida, dependiendo del punto que queráis darle al arroz, más enterito o más risotto).

Lo primero fue aprender a hidratar las algas en casa. Me documenté un poco y las remojé en agua fría durante 10 minutos. Por supuesto no tiré el agua después. Ese agua se había convertido en nuestro caldo para el arroz. Lo calenté para tenerlo listo para añadir al arroz.

Un poco de aceite a calentar en la sartén honda que compré hace poco pero que parece de toda la vida. La de pintitas moteada. Partí en trozos pequeños la cebolla -sin llorar- y la añadí hasta pocharla. Añadí después las algas -escurridas, evitemos accidentes caseros-, y las refreí hasta que fueron cambiando un poco de textura. Sin cambiar el fuego, añadí el arroz. Me gusta que se dore un poquito antes de echarle el caldo. Empiezan a ponerse transparente los granitos.

Y ya escuestión de ir añadiendo caldo -que he calentado previamente para que no le corte el punto al arroz-, y de vigilar que no se pegue. No añado el caldo de una vez, sino que voy añadiendo cuando lo pide.  Podéis dejarlo más entero o seguir añadiendo y que vaya quedando más risotto. La pimienta y la sal al gusto.

Arroz con algas deshidratadas

Arroz con algas deshidratadas

Al final quedó riquísimo. Las algas son muy muy sabrosas, de una forma muy particular y a los niños les pareció un plato muy marino, muy de capitán Ahab y Moby Dick.

ADEMÁS

Podéis añadirle a este arroz unas setas en el refrito previo al arroz, y ya lo triunfáis con la idea mar-montaña. Éstas le irían genial. Y claro, no puede faltar tomarlo con un vinito. A mí el cuerpo me pide blanco. ¿Por qué no un albariño fresquito? Paco&Lola, que además, me encanta la etiqueta de lunares.